lunes, 2 de mayo de 2011

INSATISFACCIONES Y ALEGRÍAS EN LA TIERRA





INSATISFACCIONES
Y ALEGRÍAS EN LA TIERRA
DE: EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS
-Uno de los mejores libros de todos los tiempos.
AUTOR: ALLAN KARDEC
Versión castellana: Giuseppe Isgró C.


FELICIDAD E INFELICIDAD RELATIVAS

1. –Puede el ser humano disfrutar, en la tierra, de una completa felicidad?
-“No, por cuanto ha tenido su existencia como una prueba, o una expiación; pero depende de cada persona dulcificar los males y ser feliz tanto como lo permita el grado evolutivo de vuestro planeta”-.
2. –Se comprende que el ser humano será feliz, también sobre la tierra, cuando la humanidad se haya transformado; pero, mientras tanto, puede cada quien asegurarse, por lo menos, una felicidad relativa?
-“Artífice de la propia felicidad es, frecuentemente, el ser humano mismo. Practicando la ley de Dios, él se evita males innecesarios, y se procura tanta felicidad como sea factible en su existencia”-.
El ser humano convencido de su futuro destino, no ve en la vida corpórea más que una estadía temporal, y considerándola como una momentánea etapa, en un albergue de tránsito, se consuela fácilmente de las breves incomodidades de su viaje, el cual debe conducirle a un estado tanto mejor como lo hayan sido, precedentemente, los preparativos.
Nosotros somos sancionados en la tierra cuando infringimos las leyes de la existencia corpórea, con los males que son las consecuencias de aquellas infracciones y de nuestros excesos. Si nos remontáramos, en forma gradual, hasta el origen de nuestras circunstancias adversas, veríamos que, en su mayor parte, son los efectos de un primer desvío del recto camino. Por aquella desviación hemos entrado en una falsa vía, cuyas manifestaciones son opuestas a la felicidad.
3. –La felicidad en la tierra es relativa a la condición de los seres humanos; lo que es suficiente a la felicidad de uno se encuentra lejos de serlo para la de otro. No habría un grado de felicidad que pudiese ser común a todos los seres humanos?
-“Sí, para la vida material, la posesión de lo necesario; para la vida moral, la buena conciencia y la confianza en el porvenir”-.
4. –Cómo considerar lo necesario en el momento que, según los diversos estados sociales, lo que constituye lo superfluo para uno no alcanza a ser lo justo necesario para otro?
-“Decid, más bien, según ideas materiales, los prejuicios, la ambición y los ridículos caprichos, de lo cual el porvenir hará justicia, cuando comprendáis la verdad. De hecho, quien tenía “X” suma de renta, y por las variantes de los ciclos económicos, la ve reducida a la quinta parte, siente sus efectos contractivos, percibiendo que carece de lo necesario, por cuanto no puede darse tantos lujos como antes, manteniendo lo que él denomina su rango, por ejemplo: tener vehículos, personas de servicio doméstico, satisfacer, en pocas palabras, todas sus pasiones. Pero, en verdad, le creéis vosotros, digno de compasión, cuando a su lado hay quienes carecen de alimentos, vivienda y cama en que dormir? El sabio, para ser feliz, mira, siempre, debajo de sí, jamás por encima, a menos que no sea para elevar el Espíritu hacia el infinito”. (Ver Nº 715).
5. –Existen algunos males que son independientes de las obras y que alcanzan, también, al más justo de los seres, Hay alguna manera, mediante la cual, una persona se pueda preservar de ellos?
-“No; en tal caso es preciso que se resigne, y si quiere progresar, soportarlos con serenidad. Pero, la persona en particular, siempre tiene un consuelo en su conciencia, que le otorga la esperanza de un mejor porvenir, si hace lo que debe para obtenerlo”-.
6. –Por qué Dios favorece con los dones de la fortuna a determinadas personas que parecieran no haberlos merecido?
-“Es un favor a los ojos de quien no ve más que el presente; la fortuna es una prueba, con frecuencia, más peligrosa que la carencia de ella”-.
7. –La civilización, creando nuevas necesidades, no es causa de emergentes aflicciones?
-“Los males de este mundo son proporcionales a las necesidades ficticias que os creáis. Quien sabe limitarse en sus deseos, y observa sin envidia por encima de sí, se ahorra no pocos desengaños en esta vida. El más rico no es, ya, quien posee mayores bienes materiales, sino el que tiene menos necesidades. Quienes envidian la alegría de quienes, a simple vista, parecen las personas felices de este mundo, ignoran, sin embargo, lo que a ellas le reserva el futuro. Si sólo gozan para sí, son egoístas; experimentarán, a su vez, la adversidad. Más bien, respetadle, deseándoles lo mejor. Dios permite que, en alguna oportunidad, prospere la persona con tendencias menos bondadosas, pero su prosperidad no es un modelo a emular, por cuanto, será equilibrado con lágrimas amargas. Si el justo llora afanoso, es una prueba que se le tomará en cuenta, si la supera con ánimo contento. Recordad las palabras de Jesús: -Bienaventurados aquellos que sufren, por cuanto serán consolados”-. (Ver Nº 814 y siguientes).
8. –Si bien para ser felices, no se precisa lo superfluo, se requiere, sin embargo, lo necesario; entonces, la infelicidad de quienes carecen del mismo, es una realidad?
-“Sí, ya que el ser humano experimenta infelicidad cuando carece de lo necesario para la vida y la salud del cuerpo. Si de esta privación es suya la culpa, precisa asumirlo; pero si es por causa ajena, responderá de ella, en el estricto sentido de la justicia, su autor”-.
9. –Con la especialidad de las aptitudes naturales, Dios nos indica, con evidencia, nuestra vocación en este mundo. Muchos males no se derivan del hecho de que nosotros mismos no la seguimos?
-“Es verdad; la mayor parte de las veces son los progenitores, que, por orgullo, o por avaricia, retraen a sus propios hijos fuera de la vía trazada por la naturaleza, y con esta desviación, de la cual habrán de responder, comprometen su felicidad”-.
-Entonces, hay que entender que el hijo de una persona de posición distinguida debería ser un artesano zapatero, si esa fuera su aptitud natural?
-“Nadie os sugiere de exagerar o de caer en el absurdo; también la civilización tiene sus necesidades. Por que debería el hijo de una persona de posición distinguida, como decís vosotros, ser zapatero, como si no tuviese otra vía para rendirse útil en la medida de sus facultades? Por qué no lo aplicáis al revés? No podría, quizá, en vez de ser un mal abogado, convertirse en un buen mecánico, y así sucesivamente?
El desplazamiento de los seres humanos fuera de su círculo intelectual es, sin duda, una de las más frecuentes causas de esperanzas fallidas, La ineptitud para la carrera elegida es fuente de importantes insatisfacciones. Esto, unido al poco comprendido amor propio, le inhibe de buscar rehacerse en una profesión de menor jerarquía, y, algunas veces busca un escapismo a la vida, por lo que él cree, erróneamente, un deshonor, una humillación. Si una educación moral le hubiese desarrollado su autoestima, superando los falsos prejuicios del orgullo, él no habría sido tomado por sorpresa.
10. –Existen algunos que, privados de recursos, aún en medio de la abundancia de los demás, no tienen por perspectiva más que una evasión a la vida. Qué pueden hacer? Deben pasar a mejor vida por los efectos del hambre?
-“Jamás. La persona encontrará siempre la manera de nutrirse, a menos que el orgullo se interponga entre la necesidad y el trabajo. Vosotros decís, con frecuencia: -ningún oficio es malo, no es la posición la que deshonra-; pero estas bellas máximas la decís para los demás, no para vosotros mismos”-.
11. –Es evidente que, sin prejuicios sociales, de los cuales se deja dominar, el ser humano encontraría siempre un determinado trabajo que le daría para vivir; pero, aún entre quienes no tienen prejuicios y que saben como despojarse de ellos, no los hay, quizá, de aquellos que se encuentran en la impotencia de proveer a sus propias necesidades por carencia de salud, u otras causas independientes de su voluntad?
-“En ninguna sociedad ordenada según la ley divina, debe, una persona, abandonar la vida por la carencia de alimentos”-.
Con una constitución social sabia y previsora a ningún ciudadano debería faltarle nada de lo necesario, excepto por propia culpa; pero, con frecuencia, aún sus mismas culpas, constituyen el resultado del ambiente en el cual vive. Cuando el ser humano, habiéndose mejorado practique la verdadera ley de Dios, tendrá un orden social fundado en la justicia y en la fraternidad”-. (Ver Nº 793).
12. –Por qué en la sociedad en la que vivimos las clases que sufren son más numerosas que las felices?
-“Sobre la tierra no existen clases de personas plenamente felices, y aquella felicidad que muchos envidian, esconde, con frecuencia, grandes pesares. El dolor se encuentra en la vivienda de la persona humilde al igual que en el palacio de la persona acaudalada. Aún, en respuesta a vuestra inquietud, es preciso añadir que, entre vosotros, lo que denomináis las clases desheredadas, son más numerosas por cuanto la tierra es un mundo de expiación. En cuanto el ser humano cree el reino del bien y transforme la tierra en morada de los buenos Espíritus, ella, convertida en un paraíso, albergará, únicamente, personas felices”-.
13. –Por qué razón la fuerza de los malvados prevalece, con frecuencia, en este mundo, sobre la de los buenos?
-“Por la debilidad de éstos. Los malvados son intrigantes y audaces; los buenos, en cambio, tímidos. Pero, cuando ellos lo quieran, tomarán el control de la situación”-.
14. –Dado que el ser humano es, con frecuencia, el artífice de sus insatisfacciones materiales, lo es, también, de las morales?
-“Es así, y aún peor, por cuanto, con frecuencia, las insatisfacciones materiales son independientes de la voluntad, pero el orgullo lastimado, la ambición frustrada, la ansiedad de la avaricia, la envidia, los celos, en suma, todas las pasiones son la tortura del Espíritu. Envidia y celo! Feliz quien desconoce estos gérmenes roedores! Quien resulta afectado por ellos, dejará de tener paz y descanso; los objetos de su codicia, de su odio, de su rencor, los tendrá enfrente como fantasmas, sin darle tregua, y le perseguirán hasta en el sueño. El envidioso y el celoso se encuentran en un continuo estado febril. Es, ésta, una vida soportable? Y, no comprende, el ser humano, que con sus pasiones se crea suplicios atroces, transformando la tierra en un verdadero infierno?
Muchas frases describen enérgicamente los efectos de ciertas pasiones. Se dice de estar hinchado de orgullo, roerse de envidia, consumarse de celos, expresiones no muy lejanas de la verdad. Algunas veces, la envidia se adelanta hasta no tener objeto determinado; existen envidiosos que sufren del bienestar general, y gozan, en cambio, de la carencia, de las públicas calamidades, de los desastres, y finalmente, bellas jornadas en los días de grandes fiestas. Esta es la envidia de los misántropos.
El ser humano, con frecuencia es infeliz sólo por la importancia que le da a las cosas de la tierra. Tan pronto él se sustraiga del estrecho círculo de la vida material, y eleve sus pensamientos hacia el infinito, que es su destino, las vicisitudes de la humanidad les parecerán mezquinas y pueriles, como los fastidios del niño, que llora por la pérdida de un juguete, que era el motivo de su felicidad.
Quien no ve su felicidad sino en la satisfacción del orgullo y de los apetitos materiales, al no poder llenar dichas necesidades, experimenta infelicidad. En cambio, quien no solicita lo superfluo, está contento de su provisión, que otros tendrían por insuficiente.
Aquí hablamos del ser humano civilizado, porque en las regiones menos adelantadas, con necesidades más limitadas, no tiene los mismos objetos de codicia y angustia, y su manera de ver las cosas es diferente. En el estado de civilización, el ser humano razona sobre sus adversidades y las analizas, y por lo tanto es afectado por ellas en mayor grado; pero, también, puede buscar la consolación y la encontrará, siempre, en el sentimiento de los valores universales, que le imprime esperanza de un porvenir mejor, y en el Espiritismo, -la Doctrina Universal- que le permite adquirir la certeza.
DESENCARNACIÓN DE PERSONAS QUERIDAS

15. –La desencarnación de nuestros seres queridos, no debe considerarse un pesar verdaderamente más legítimo, por cuanto es una pérdida irreparable, e independiente de nosotros?
-“Esta causa de color golpea tanto al rico como al pobre; prueba y expiación, es una ley común. Que os sea de consuelo el poderos comunicaros con vuestros amigos, como hacéis ahora, esperando de tener otros medios más directos y más accesibles a vuestros sentidos”-.
16. -Muchos, pero, consideran el pedir la comunicación con la dimensión espiritual como una profanación. Qué pensar de éstos?
-“No puede haber profanación donde hay recogimiento, respeto, oportunidad; de hecho, los Espíritus que os aman, responden de buen grado a vuestro llamado, y agradecido de vuestro recuerdo, gozan comunicándose con vosotros. La profanación la cometería quien los evocase con ligereza y con fines menos serios”-.
La posibilidad de entrar en comunicación con los Espíritus es un dulce consuelo, por cuanto nos procura el medio de intercambiar con nuestros parientes y amigos que dejan la tierra antes que nosotros. Por medio de la evocación, ellos se nos acercan, nos acompañan, nos comprenden y nos responden; cesa, por así decirlo, la separación.
Nos ayudan con sus consejos, nos demuestran su afecto, y la alegría de ser recordado. Y nosotros quedamos consolados de saberlos felices, de oír por ellos mismos cuales son las condiciones de su nueva existencia, y de adquirir la certeza de que un día les alcanzaremos.
17. –Qué impresiones hacen los dolores inconsolables de los sobrevivientes, sobre los Espíritus objeto de los mismos?
-“El Espíritu siente agrado de que se le recuerde y del sentimiento de sus seres queridos; pero un dolor sin consuelo, irrazonable, y excesivo, lo entristece, porque observa una carencia de fe en el porvenir y en Dios; por lo tanto es un obstáculo a nuestro progreso moral, que podrá rendir mucho más largo el período de la separación”-.
Porque el Espíritu libre es más feliz que en la tierra, dolerse de su desencarnación es hacerlo con su felicidad.
Dos amigos son prisioneros y encerrados en la misma cárcel, los dos habrán de reconquistar un día su propia libertad; pero uno de ellos la obtiene antes que el otro. Podría, razonablemente, el que queda, lamentarse de la libertad que el amigo ha conquistado antes que él?
No demostraría más egoísmo que afecto desinteresado que su cautiverio continuase, aún, y que sus sufrimientos durasen tanto como los suyos? Lo mismo ocurre con dos seres que se aman en la tierra; quien nos precede en la partida, es liberado antes, y nosotros debemos alegrarnos, esperando con paciencia el momento en el cual, también, seremos liberados.
Otro ejemplo: Tenéis un amigo, que, muy cercano a vosotros, se encuentra en un estado muy penoso, y su salud, o su interés exige que vaya a otro país, donde estará mejor en todos los aspectos. Él, momentáneamente, dejará de estar cerca de vosotros, pero quedaréis en comunicación con él, y la separación no será más que material. Querréis desesperaros de su traslado, cuando esto es por su bienestar?
La Doctrina Espirita, al probarnos, fehacientemente, la vida futura, la presencia en torno a nosotros de nuestros seres queridos, la continuidad de sus afectos, y de sus atenciones, y al proporcionarnos los medios para corresponderles, con ellos nos ofrecen una suprema consolación en la causa más legítima de dolor. Con el Espiritismo, -la Doctrina Universal-, la persona más aislada, tiene, siempre, cerca de sí, verdaderos amigos, con quienes interrelacionarse.
Nosotros soportamos con impaciencia las pruebas de la vida, que nos parecen casi intolerables; todavía, si las habremos soportado con coraje y aceptado la voluntad de Dios, nos alegraremos una vez que hayamos salido de esta terrenal morada, al igual que lo hace el paciente, después de curado, por haberse sometido a un proceso curativo que le resultó incómodo.

DESILUSIONES. INGRATITUD

18. –Las desilusiones, que nos hacen probar la ingratitud y la fragilidad de los vínculos de la amistad, no son, también ellas, fuentes de desasosiego en la conciencia de una persona?
-“Sí; pero es preciso compadecerse de los ingratos y de los amigos infieles; ellos experimentarán, a su vez, en mayor grado que vosotros, la infelicidad. La ingratitud es hija del egoísmo, y el egoísta encontrará, más tarde, conciencias insensibles como la suya. Pensad a todos aquellos que han hecho más bien que vosotros, que habían progresado en mayor grado, y fueron pagados con la ingratitud. Recordad que el mismo Jesús fue escarnecido y vilipendiado, tratado como un inicuo e impostor; y no os maravilléis si ocurre lo mismo con vosotros. El bien que habéis hecho, os será premiado en este mundo, y no miréis a lo que dice y piensa quien lo ha recibido. La ingratitud de los otros es una prueba para vuestra constancia en el bien hacer, del que tendréis la compensación, mientras que, quienes os hayan respondido con ingratitud, experimentarán las consecuencias en grado análogo a su acción”-.
19. –Los desengaños proporcionados por la ingratitud, no parecerían ser hechos de propósito para endurecer la conciencia a los sentimientos de piedad?
-“No, jamás, porque la persona de conciencia sensible se encuentra pagada con el bien que ya ha hecho. Ella sabe que, si los humanos no se recuerdan en esta vida, no lo olvidará Dios en la dimensión espiritual, y que, el ingrato experimentará vergüenza y remordimiento”-.
-Pero, esto no impide que se sienta el respectivo efecto en la conciencia; ahora, esto no le puede inspirar la idea de que sería más feliz si fuese menos sensible?
-“Será de esta manera, si prefiere la felicidad del egoísta; pero, no es la más loable. Se persuada, en cambio, de que los amigos ingratos que le abandonan, no son dignos de su amistad, y que han defraudado su confianza, y, entonces, cesará de lamentarse. Más tarde encontrará otros que les comprenderán mejor. Compadeced a quienes se comportan mal hacia vosotros, cuando no lo habéis merecido, por cuanto experimentarán, oportunamente, lo mismo, Empero, no debéis lamentaros, sino mejoraros”-.
La naturaleza le ha dado al ser humano la necesidad de amar, y de ser amado. Una de las mayores dulzuras que les han sido acordadas en la tierra es la de encontrar conciencias que respondan a los sentimientos de la suya, lo que le hace pregustar la felicidad, que le está reservada en el mundo de los Espíritus perfectos, donde todo es amor y benevolencia, alegría suprema, de la que se excluye el egoísta.

UNIONES ANTIPÁTICAS

20. Por cuanto los Espíritus son conducidos a unirse por la simpatía, cómo es que, en la dimensión física, la afección frecuentemente es de una sola parte, y que el amor más sincero se contracambia, frecuentemente, con la indiferencia, y, también, con la aversión? Y, por qué adviene que el más vivo afecto de dos seres puede cambiar en antipatía, y alguna vez, en odio?
-“Es una sanción. Pero éstos son aquellos que creen amarse perdidamente, por cuanto juzgan las apariencias, y cuando son obligados a convivir juntos, ya tarde se percatan de que aquello era un capricho material! No es suficiente la sola atracción del placer, aún muy intensa, de la persona que creéis de buenas cualidades; es preciso, también, para formarse un recto juicio, la prueba de la continua convivencia. Y, por otra parte, cuantas uniones hay, que, a primera vista parecieran resultar simpáticas, cuando se han conocido bien, y estudiado recíprocamente, terminan por amarse de amor puro y perdurable, por cuanto se fundamenta en el aprecio! No se debe olvidar que, quien ama es el Espíritu, no el cuerpo, y él, disipada que sea la ilusión material, ve la realidad. Existen dos tipos de afecciones: la del cuerpo y la del Espíritu; pero estos afectos frecuentemente se interponen recíprocamente. El afecto del Espíritu, es puro y desinteresado, es durable; el del cuerpo, termina; es esta la razón por la que, con frecuencia, quienes creían amarse de amor eterno, se odian, cuando la ilusión se disipa”-.
21. –La ausencia de simpatía, entre los seres destinados a vivir juntos, no es ella, también, la causa de grandes insatisfacciones, que perturban toda la existencia?
-“Grandes insatisfacciones, sin duda, pero, de las cuales, generalmente, sois vosotros mismos la causa. Ante de todo, tienen grandes fallas vuestras leyes, por cuanto Dios no os obliga a convivir con personas que os odian, o que os desagradan; y después, en tales uniones, vosotros, no raramente, buscáis más la satisfacción de vuestro orgullo y ambición, que la felicidad de un recíproco afecto; y, entonces sufrís la consecuencia de vuestros errores”-.
-Pero, en tal caso no hay, casi siempre, una víctima inocente?
-“Sí, y es para esa persona una expiación; pero su infelicidad recaerá sobre quienes habrán sido la causa. Ella, después, si el Espíritu se ilumina con la luz de la verdad, obtendrá consuelo de su fe en el porvenir. Del resto, a medida que se diluyan los prejuicios, cesarán, también, las causas de esta especie de infelicidad”-.

TEMOR A LA DESENCARNACIÓN

22. –El temor a la desencarnación, es para muchos, causa de desasosiego; ahora bien, de dónde nace aquella aprensión, por cuanto tienen, delante de sí, el porvenir?
-“Están en un error, es verdad, pero, qué queréis? Desde la niñez se busca de persuadirles de que existe un infierno y un paraíso, y de que es mucho más probable que vean el infierno, por cuanto se le enseña que todo lo que se encuentra en la naturaleza constituye un pecado para el Espíritu. Por lo tanto, con los años, si tienen un poco de criterio no lo pueden admitir, se convierten en ateos, o materialistas, y se reducen a creer que, después de la presente vida no hay nada más. Si después persisten en las creencias de la infancia, estarán, siempre, debajo de la preocupación de aquel fuego eterno, en el que experimentan todos sus efectos, sin ser destruidos. La desencarnación no le atemoriza a la persona justa, por cuanto su confianza le otorga la certeza del porvenir, la esperanza le hace percibir una vida mejor, y la solidaridad, cuya ley ha practicado, que en la dimensión espiritual, no encontrará ningún ser de quien tenga que temer su mirada”-. (Ver Nº 730).
El ser humano más apegado a la vida del cuerpo que a la del Espíritu, tiene sobre la tierra las insatisfacciones y los goces de la materia; su felicidad consiste en la satisfacción fugaz de todos sus deseos. Su Espíritu, siempre preocupado por las cosas de esta vida, sufre por ansiedad y torturas continuas. La desencarnación le aterroriza por cuanto duda de su porvenir, y deja sobre la tierra todas sus afecciones y esperanzas.
La persona moral, que se ha rendido superior a las necesidades ficticias creadas por las pasiones, prueba, en esta tierra, goces desconocidos al humano material. La moderación de sus deseos le concede a su Espíritu la paz y la serenidad. Satisfecho del bien que hace, no conoce desilusiones, y las contrariedades afrontadas no le dejan en el Espíritu ninguna impresión dolorosa.
23. –Algunos no encontrarán estas sugerencias para ser felices sobre la tierra, un poco rudimentarios? No verán lo que ellos denominan lugares comunes, verdad redichas? Y, no dirán que el único secreto para ser felices consista en saber tolerar la propia infelicidad?
-“Muchos pensarán y dirán de esta manera; pero se pueden comparar a determinadas personas a quienes el médico les prescribe la dieta: quisieran curarse sin medicinas, continuando a ingerir alimentos indebidos”-.

INSATISFACCIÓN DE LA VIDA.
DESENCARNACIÓN VOLUNTARIA.

24. –De qué viene en muchos el disgusto de la vida sin un motivo plausible?
-“Del ocio, de la falta de fe, y, con frecuencia, de la saciedad. Para quien ejercita sus facultades con un fin útil y según sus aptitudes naturales, el trabajo no resulta penoso, y la vida transcurre sosegadamente. Él soporta las adversidades con tanta paciencia y resignación, cuanto mayor es su fe en la felicidad más genuina y perdurable, que le espera”-.
25. –Tiene, el ser humano, el derecho de disponer de su vida?
–“No; este derecho es de Dios. La desencarnación voluntaria es una violación de la ley de conservación”-.
-“La auto-desencarnación no es siempre voluntaria?
-“La persona con falta de juicio, que la provoca, no sabe lo que se hace”-.
26. –Qué pensar de quienes provocan la desencarnación voluntaria por insatisfacción de la vida?
-“Insensatos! Por qué no se centraron en el trabajo? No habrían encontrado gravosa la existencia”-.
27. –Y. de quienes provocan la desencarnación voluntaria para sustraerse a las miserias y a los desengaños de este mundo?
-“Pobres Espíritus, que no tienen el coraje de soportar los afanes de la existencia! Dios ayuda a quien sufre, pero no a quien le falta el ánimo y la fuerza. Las tribulaciones de la vida son pruebas, o expiaciones; dichosos los que toleran sin murmurar, por cuanto serán recompensados! Desdichados, en cambio, quienes atienden su propio bienestar de lo que, en su impiedad, denominan casualidad o fortuna! La casualidad o la fortuna, para valerme de su propio lenguaje, pueden, es verdad, favorecerles, alguna vez; pero, para qué prueben, más tarde, y más cruelmente, la desilusión de haber confiado en cosas vanas”-.
-Aquellos que han conducidos a los infelices a un tal estado de desesperación, sufrirán las consecuencia inherentes?
-“Oh, lo que le espera, a esos desdichados! Responderán de ello como de un homicidio”-.
28. –El ser humano que, exigido por la necesidad, en un estado de desesperación provoca su paso a la dimensión espiritual, puede considerarse esto como desencarnación voluntaria?
-“Es, propiamente, eso; pero quien le induce a aquel paso, o podría impedirlo o no lo hace, tendrá mayor castigo que él, que encontrará indulgencia. Pero, no vayáis a creer que él quedará del todo impune, enteramente absuelto, donde haya demostrado falta de firmeza y de perseverancia, y no haya hecho uso de todas sus fuerzas y facultades para sustraerse al atolladero. Mesquino él, si después su desesperación ha sido determinada por el orgullo, es decir, si él se lanzó a dar ese paso cediendo a falsos prejuicios, los cuales hacen creer que una persona que ya ha vivido en la opulencia no pueda vivir con el trabajo de sus manos, y que sea preferible pasar a mejor vida por acción del hambre, en vez de degradarse a vivir en una condición más modesta que la precedente. No es, quizá, cien veces más noble y digno actuar para vencer la adversidad, y despreciar la crítica de un mundo vano y egoísta, que no es devoto sino a quienes le ríe la fortuna, y os voltea las espaldas cuando os encontráis en necesidad? Sacrificar la propia vida a los prejuicios de este mundo es una insensatez, por cuanto el mundo no tiene cuenta de estos sacrificios, de los cuales no recaba ninguna ventaja”-.
29. –Quien fuerza su paso a la dimensión espiritual para escapar a la vergüenza de haber cometido un delito, es reprobable al igual que aquel que lo hace por efecto de la desesperación?
-“La desencarnación voluntaria no cancela la culpa; al contrario, le agrega otra mayor. Como se tuvo el valor de hacer el mal, se necesita, también, tenerlo para asumir las consecuencias. Pero Dios juzga con absoluta justicia, y puede, de acuerdo con la causa, equiparar el grado de su severidad”-.
30. –La desencarnación voluntaria es excusable, cuando la persona tiene por fin evitar que la vergüenza recaiga sobre los hijos, o la familia?
-“Quien la provoque, incurre en un error, pero cree hacerlo bien, y Dios lo tendrá en cuenta, por cuanto es una expiación, que se impone por sí mismo. Él atenúa su culpa con la intención, pero, todavía, la culpa siempre es culpa. Del resto, abolid los abusos en la sociedad y vuestros prejuicios, y no tendréis más este tipo de casos”-.
Quien pasa voluntariamente a la dimensión espiritual para escapar a la vergüenza de una incorrecta acción, demuestra de temer más a la estimación de los semejantes que al amor de Dios, y lo hace con el peso de su iniquidad, por cuanto, realizando ese acto, se privó del medio de reparar el mal hecho, y así purificarse. Dios, frecuentemente, es menos inexorable que los seres humanos, perdona el sincero arrepentimiento y aprecia la reparación: pero, en estos casos, la persona no repara nada.
31. –Qué se debe pensar de quien voluntariamente pasa a la dimensión espiritual, con la esperanza de alcanzar más rápidamente una vida mejor?
-“Insensatez! Haga el bien, y entonces podrá estar seguro de que llegará, mientra que, de esta manera, él mismo retarda su entrada en un mundo mejor, por cuanto él mismo estará obligado de solicitar su regreso a la dimensión física para terminar aquella vida, que se troncó por una falsa idea. Una culpa, cualquiera que sea, no abre jamás el acceso al recinto de los elegidos”-.
32. –El sacrificio de la propia vida no es meritorio cuando es realizado para salvar a otro, o para ser útil, de alguna manera, a sus semejantes?
-“El sacrificio de la propia vida para el bien de los demás no constituye un auto-desencarnación, sino un acto sublime, si verdaderamente es útil, y no se encuentra ofuscado por el orgullo. Un sacrificio, mientras más desinteresado sea, tanto más meritorio es; si, en el fondo, quien lo ejecuta, tiene fines secretos, a nivel personal, entonces merma su valor a los ojos de Dios”-.
Cada sacrificio a cargo del propio bien es un acto supremamente meritorio a los ojos de Dios, porque es la práctica de la ley de solidaridad. Dado que, la vida es el bien máximo que el ser humano posee en la tierra, quien renuncia a ella en beneficio de sus semejantes no comete una culpa, sino que, cumple un sacrificio sublime; solamente, antes de realizarlo, debe considerar si su vida no sea más útil en esta dimensión que en la otra.
33. –La persona que pasa a mejor vida victima del abuso de sus pasiones, que, como ella sabe, acelerarán ese paso de una a otra dimensión, pero que, ya no posee más fuerzas para resistir, por cuanto el hábito las ha convertido en verdaderas necesidades físicas, comete una desencarnación voluntaria?
-“Es un auto-aniquilamiento moral. No observáis que la persona, en este caso, es doblemente culpable? Carencia de coraje y bestialidad de una parte, y de la otra, desconocimiento de Dios”-.
-Es más o menos culpable de aquel que fuerza su paso a la dimensión espiritual por un acto de desesperación?
-“Mucho más, por cuanto tiene el tiempo para reflexionar sobre el acto en cuestión, mientras que, quien lo hace por el ímpetu de una pasión, se encuentra en una especie de aberración que linda en la locura. El castigo, por lo tanto, será mucho más severo, por cuanto las penas son siempre en grado proporcional a la conciencia de las culpas, que tiene quien las comete”-.
34. –Dado el caso de que una persona se vea delante de un fin cierto y terrible, sería culpable si abrevia unos instantes sus dolores con una desencarnación voluntaria?
-“Es siempre un acto culpable no esperar el término establecido por Dios. Del resto, quién lo asegura que este término haya llegado y que él no pueda recibir una asistencia inesperada en el último momento?”
-Se comprende que, en las circunstancias ordinarias, la desencarnación voluntaria es un delito; pero, cuando ella sea inevitable, y la vida no se abrevie más que de muy breve tiempo?
-“Es siempre una falta de resignación y de sometimiento a la voluntad del Creador”-.
-Cuáles son, en tal caso, las consecuencias de la desencarnación voluntaria?
-“Una expiación proporcional, como siempre, a la gravedad de la culpa, según las circunstancias”-.
35. –Una imprudencia que ponga en riesgo la vida, sin necesidad, es un delito?
-“No hay culpa, donde no haya habido intención, o conciencia positiva de hacer el mal”•-.
36. Las mujeres, que, en ciertos casos, se creman con el cuerpo del marido, ese acto es calificado como una desencarnación voluntaria, y, por ello, asumen las respectivas consecuencias?
-“Ellas obedecen a un prejuicio, y con frecuencia lo hacen porque son obligadas a hacerlo, no por propia voluntad. Creen de cumplir con un deber, lo cual elimina toda idea de desencarnación voluntaria. Tienen una excusa en la nulidad moral en que, normalmente, han crecido, y en su propia ignorancia. Aquellas bárbaras costumbres han desaparecido a la luz de la civilización”-.
37. –Quienes, no pudiendo soportar la desencarnación de personas amadas, desencarnan voluntariamente con la esperanza de reunírseles, logran hacerlo?
-“Obtienen el efecto opuesto; en vez de reunirse con el objeto de su afección, se le alejan por más largo tiempo, por cuanto Dios no puede recompensar un acto de debilidad y el ultraje que le hace dudando de su Providencia. Pagarán su locura con afanes más graves de lo que estiman de abreviar, y sin el consuelo de la esperanza, que tenían antes”-. (Ver Nº 934 y siguientes).
38. –Cuáles son, en general, las consecuencias de la desencarnación voluntaria sobre el estado del Espíritu?
-Muy dispares, según los casos; no hay penas preestabilizas, por cuanto esas son, siempre, relativas a las causas de la culpa; pero la consecuencia a la cual ningún Espíritu que haya incurrido, en la dimensión física, en un acto de esa naturaleza, es el desengaño. (Ver Nº 155 – 165). Del resto, la suerte no es igual para todos, la cual depende de las circunstancias; algunos expían el propio delito inmediatamente; otros en una nueva existencia que será peor de la que han interrumpido el curso”-.
Y, en verdad, la observación muestra como las consecuencias de la desencarnación voluntaria no son siempre las mismas; las hay, pero, comunes a todos los casos de desencarnación violenta o súbita interrupción de la vida. La más común, entre estas, la persistencia más larga y tenaz de ligamen, que une el Espíritu con el cuerpo, porque, casi siempre, él se encuentra en toda su vitalidad al momento en que ocurre el acto, mientras que, en la desencarnación natural, se debilita gradualmente, y, con frecuencia, separado antes de que la vida se haya extinguido del todo. Efectos de un tal estado de cosas son el prolongar la turbación del Espíritu, y después, de la ilusión, por la cual, por un tiempo más o menos largo, el Espíritu cree de pertenecer, todavía, al numero de los encarnados.
La afinidad que persiste entre el Espíritu y el cuerpo, produce en algunos que han forzado su paso a la dimensión espiritual, una especie de repercusión del estado del cuerpo sobre el Espíritu, que siente, en contra de su voluntad, los efectos de la descomposición, experimentando la angustia y el horror, y este estado puede durar tanto tiempo como el que faltaba para concluir aquel ciclo de vida. Este efecto no es en general; pero, en ningún caso la desencarnación voluntaria queda inmune de las consecuencias de su vileza, y, antes o después, expía su culpa de una manera u otra. De esta manera, algunos Espíritus, quienes fueron muy infelices en la tierra, han dicho que han incurrido en la auto-desencarnación, en la precedente existencia, y después, se sometieron a nuevas pruebas, con la finalidad de soportarlas con mayor resignación. En algunos se observa una especie de apego a la materia, del cual buscan, en vano, de liberarse, para remontarse hacia mundos mejores, cuyo acceso, todavía, les es prohibido. La mayoría lamenta el error en que incurrieron, considerándolo un acto inútil, y derivando del mismo, la amargura de la desilusión.
Todas las corrientes espirituales, la moral y las filosofías, condenan la desencarnación voluntaria, como un acto contrario a las leyes de la naturaleza; todas nos dicen, consensualmente, de que nadie tiene el derecho de abreviar voluntariamente su existencia. Por qué no tiene, el ser humano, este derecho? Por qué no es libre de poner un término a sus sufrimientos? Era una misión reservada al Espiritismo, -la Doctrina Universal-, la de demostrar, con el ejemplo de aquellos que sucumbieron, que la desencarnación voluntaria no solamente es un acto culpable, considerado como infracción de una ley moral, cosa que, para algunos podría no tener gran importancia, sino, además, una estulticia, con la cual, lejos de ganar, se pierde. El Espiritismo, -la Doctrina Universal-, no nos enseña, únicamente, la teoría; sino que, nos pone a la vista, los hechos”-.

sábado, 23 de abril de 2011

LEY DE JUSTICIA, DE AMOR Y DE SOLIDARIDAD




11. LEY DE JUSTICIA,
DE AMOR Y DE SOLIDARIDAD

De: EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS
Uno de los mejores libros de todos los tiempos
AUTOR; ALLAN KARDEC
Versión castellana y comentarios exegéticos: 
Giuseppe Isgró C.


Justicia y Derechos naturales. Derecho de Propiedad. Solidaridad y Amor al Prójimo. Amor materno y filial.

 JUSTICIA Y DERECHO NATURAL

17.          El sentimiento de la justicia viene de la naturaleza, o se forma por ideas adquiridas?
-“Si no viniese de la naturaleza, no os rebelaríais con el solo pensamiento de una injusticia. El progreso moral lo desarrolla, pero no lo otorga. Dios ha escrito en la conciencia del ser humano. Y por esto encontráis, frecuentemente, en las personas humildes y poco instruidas nociones de justicia más exactas que en aquellas de mucha doctrina”-.
18.          Si la justicia es ley de la naturaleza, cómo es que los seres humanos la entienden de modo tan diverso, y que uno encuentra justo lo que para otro es inicuo?
-“Porque también en esto, al igual que en casi todos los demás sentimientos naturales, se mezclan, con frecuencia, las pasiones que los alteran, dándole a las cosas una falsa visión”-.
19.          Cómo se puede definir la justicia?
-“El respeto de los derechos de cada quien”-.
Quién determina estos derechos?
-“Antes de todo, la ley natural, y después, también, el Derecho Positivo. Los seres humanos han promulgado las leyes apropiadas a sus costumbres y carácter peculiar, y éstas han establecidos derechos que varían con el progreso de las luces. Observad si vuestras leyes actuales, sin ser perfectas, consagran los mismos derechos que los que regían en la edad media; y con todo, aquellos derechos anticuados, que hoy encontráis monstruosos, en aquel entonces parecían justos y naturales. El derecho establecido por los seres humanos no es, por lo tanto, siempre conforme a la justicia, y, por otra parte, no regla más que ciertas relaciones sociales, mientras que, en la vida privada, encontramos una multitud de actos que no pertenecen sino al tribunal de la conciencia”-.
20.         Fuera de los derechos consagrados por el Derecho Positivo, cuál es la base de la justicia fundada en la ley natural?
-“Jesús os lo dijo: -“Haced a los demás lo mismo que quisierais que se os hiciese a vosotros mismos”. Dios ha colocado en la conciencia del ser humano la regla de toda verdadera justicia, con el deseo de que, cada quien, vea respetados sus derechos.  En la duda de lo que deba hacer en relación a un semejante, en una determinada circunstancia, el ser humano se pregunte a sí mismo como quisiera que otros, en aquel caso, se comportasen hacia él. Dios no podía darle una guía más segura que la de su conciencia”-.
El criterio de la verdadera justicia es, de hecho, el de querer para los demás lo que, cada quien, quisiera para sí mismo, y no desear para sí aquello que se quisiera para los demás, por cuanto no se encuentra en la naturaleza que uno se quiera mal, de esta manera, tomando, cada quien, su deseo personal por tipo o punto de partida, es seguro que no querrá  más que el bien para el prójimo. En cada época y en todas las creencias, el ser humano ha buscado, siempre, la manera de hacer prevalecer su derecho personal sobre el de los demás. La sublimidad de la justicia consiste en tomar el derecho personal como base del derecho del prójimo.
21.          La intensidad de la vida social impone al ser humano obligaciones particulares?
-“Sí, y en primer lugar el de respetar los derechos de sus semejantes. Quien así obra será siempre justo. En el planeta tierra, donde tantos y tantos precisan practicar la ley de justicia en mayor grado, aún, aprendiendo a devolver el bien por el mal, para que nazcan la concordia y el orden en vuestra sociedad. La vida social otorga derechos e impone deberes recíprocos”-.
22.         Dado que el ser humano está sujeto a equívocos sobre la extensión de su derecho, qué le puede indicar su límite?
-“El límite del derecho que él reconocería en su semejante hacía él en idéntica circunstancia, y viceversa”-.
Pero, si cada quien se atribuye los derechos de su semejante, qué se hace con la subordinación hacia los superiores? No habría anarquía?
_”Los derechos naturales son idénticos para todos los seres humanos, desde el más pequeño hasta el más grande. Dios no ha hechos a unos de una substancia más pura que la de los demás, y todos son iguales delante de Él. Los derechos naturales son eternos; los del ser humano terminan con sus instituciones. Del resto, cada quien siente muy bien su fuerza o la ausencia de ella, y no puede dejar de mostrar deferencia hacia quien la merece por virtud o por sabiduría. Es esencial dejar constancia de la manera en que deben comportarse quienes aspiran a granjearse la deferencia de los demás. La subordinación no correrá ningún riesgo cuando la autoridad sea conferida al mérito”-.
23.         Cuál sería el carácter del ser humano  que practicase la justicia en toda su pureza?
-“El del verdadero justo, como Jesús, porque practicaría, también, el amor al prójimo y la bondad. Sin estas virtudes no existe verdadera justicia”-.
DERECHO DE PROPIEDAD.  
24.         Cuál es el primero de todos los derechos naturales del ser humano?
-“El de vivir, por lo tanto, nadie tiene el derecho de atentar a la vida de su semejante, ni de hacer nada que pueda poner en riesgo la vida corporal”-.
25.          Este derecho otorga, al ser humano, el de acumular lo suficiente para disponer de que vivir cuando ya no sea apto para el trabajo?
–“Sí, pero debe hacerlo como la abeja, con trabajo honesto, y no egoísta. También algunos animales le dan el ejemplo de la previsión”-.
26.         Tiene, el ser humano, el derecho de defender lo que ha acumulado con su trabajo?
-“Acaso Dios no ha ordenado: No robar”? Y, Jesús no ha dicho: Dad al César lo que es del César?”
Lo que el ser humano acumula con un trabajo honesto es de su legítima propiedad, lo cual le otorga el derecho de defender, por cuanto la propiedad es el fruto del trabajo; es un derecho natural tan sagrado como el de trabajar y el de vivir.
27.         Es natural el deseo de poseer?
-“Sí; pero cuando se realiza para sí, y por propia satisfacción personal, se convierte en egoísmo”-.
-Podría decirse que el deseo de poseer es siempre legítimo, por cuanto quien tiene de que vivir deja de ser una carga para todos?
-“Existen personas insaciables que acumulan sin provecho para sí ni para otros, o para saciar sus pasiones. Creéis vosotros que Dios se lo aprueba? Quien, al contrario, acumula honestamente para sus propias necesidades futuras y para ayudar a sus semejantes, practica la ley de amor y la de solidaridad, y atrae sobre su trabajo la bendición de Dios”-.
COMENTARIO EXEGÉTICO: Adam Smith, el fundador de la Economía moderna, en el siglo XVIII, tuvo una genial percepción: -“Cada persona buscando su propio beneficio, para lograrlo debe aportar, primeramente, para la sociedad en que vive, un servicio o un bien, con lo cual, la naturaleza, sin obligar a nadie, logra que se hagan las cosas”. (Traducción libre).
Es decir, esa persona que, buscando acumular bienes, aún cuando lo haga con un fin egoísta, si lo hace honestamente, realizará, antes, en beneficio de la colectividad, actividades que al mismo tiempo que le facilitan la acumulación anhelada, aportarán un bien o servicio que llenará una necesidad insatisfecha. Si ese beneficio es logrado sin ajustarse totalmente a la justicia, ésta, oportunamente, realizará la respectiva compensación. En todo caso, siempre, la persona, recabará, de la experiencia un aprendizaje provechoso, dándose cuenta del sentido de la medida que debe regir en todo, por cuanto, en la realidad, todo exceso en un área determinada, se realiza con un déficit en otra. Es preciso que en todo reine un justo y perfecto equilibrio.
28.         Cuál es el carácter de la propiedad legítima?
-“El de su obtención legítima”-. (Ver Nº 808).
La ley de amor y la de justicia prohíben de hacer a los demás lo que no se desea que se nos haga, por lo cual condena todo medio de adquisición que les sea contrario.
29.         El derecho de propiedad es indefinido?
-“Cada adquisición legítima es, sin duda, una propiedad; pero, como hemos dicho, la legislación humana, por su imperfección, consagra, con frecuencia, derechos convencionales contrarios al Derecho Natural. Esta es la razón por la cual las normas del Derecho Positivo se van perfeccionando en la medida en que la sociedad va alcanzando mayor grado de progresa y se desarrolle una idea más exacta de la justicia. Lo que parece perfecto en un siglo, resulta inadecuado en el siguiente”-. (Ver Nº 795).
SOLIDARIDAD Y AMOR AL PRÓJIMO
30.         Cuál es el verdadero sentido de la palabra solidaridad según Jesús?
-“Benevolencia hacia todos, tolerancia con las imperfecciones ajenas y perdón de las ofensas recibidas”-.
Amor y solidaridad son los complementos de la ley de justicia. Amar al prójimo quiere decir hacerle todo el bien que sea posible, y que, nos gustaría, en idénticas condiciones, nos fuese hecho a nosotros. Esto es lo que entendía Jesús con su precepto: Amaos como hermanos.
La solidaridad, por otra parte, según Jesús, no os restringe a la regalía, sino que abraza todas las relaciones que tenemos con nuestros semejantes, bien sea a nivel de menor, igual o mayor jerarquía social. Ella nos ordena la indulgencia, por cuanto nosotros, también, la precisamos, y nos prohíbe de humillar a los de menores recursos, al contrario de lo que, frecuentemente, se hace. Presentad al mundo a un rico, y tendrá para él miles de atenciones y preferencias; haced lo mismo con una persona de bajos recursos, y hará como que la cosa no es con él, o peor aún, le tratará con dureza. Empero, mientras menos favorable sea su estado, tanto más debería brindársele apoyo, respetando su dignidad. La persona que cultiva la virtud de la solidaridad contribuye a la elevación de la persona menos dotada frente a sí misma, nivelando la distancia que les separa.
31.          Jesús, también dijo: -“Amad a vuestros enemigos”. Pero, amar a nuestros enemigos no es contrario a nuestras inclinaciones naturales? Y, por otra parte, la enemistad no se origina en la ausencia de simpatía entre los Espíritus?
-“Sin duda no se puede tener para nuestros enemigos un amor tierno y apasionado; el Maestro no lo entendía de esta manera.  Amor a los propios enemigos significa perdonarles y devolverle bien por mal. De esta manera, os eleváis. Haciendo lo contrario, implicaría rebajarse”-.
COMENTARIO EXEGÉTICO: Al ser humano no le está permitido, tanto por la ley divina como por el Derecho Positivo, hacerse justicia por sí mismo. Devolver bien por mal, permite la recapacitación a la otra parte, quien, oportunamente, se disculpará, compensando el perjuicio causado. Por la ley divina y por la humana, siempre se es acreedor a la compensación inherente a cada caso. Al perdonar a quien nos ha ocasionado un perjuicio, de la índole que sea, se deja en libertad a la justicia divina para que efectúe la respectiva compensación. Siempre existe el derecho, también, de intentar las acciones legales a que la Legislación vigente, en cada lugar, permite. Es una decisión personal de cada quien. Si la persona, reaccionando a nivel personal en contra de la persona que le ha ocasionado un perjuicio, y lo hace de pensamiento, sentimiento, palabra y actos, podría hacerse responsable en relación a la otra parte, de un daño mayor del que ha recibido, en cuyo caso, pasaría a ser, de acreedor, deudor por la diferencia. Siempre es mejor ser acreedor que deudor, por cuanto, se otorga o se recibe la compensación a que haya lugar, en cada caso particular.
32.         Qué debe pensarse de la limosna?
-“El ser humano precisado a solicitar limosna se degrada tanto en lo moral como físicamente, embruteciéndose. En una sociedad fundada en la ley de Dios, y la justicia, se debe proveer a la vida del menos favorecido manteniendo su dignidad intacta; ella tiene la obligación de asegurar la existencia de los ineptos al trabajo sin dejar su vida a la merced del caso y de la eventual caridad”-.
Es, por lo tanto, censurable la limosna?
-“No, no es la limosna la que es preciso censurar, sino, frecuentemente, la manera en que es realizada. La persona de bien, que practica la virtud de la solidaridad  de acuerdo con la enseñanza impartida por Jesús, previene la asistencia al menos favorecido y no espera que se le extienda la mano. La verdadera solidaridad es siempre dulce, afable, y consiste más en el modo que en el acto. Un servicio realizado con delicadeza adquiere doble valor; efectuado con altanería, puede ser aceptado por la necesidad, pero no toca la conciencia. Recordad que la ostentación quita, a los ojos de Dios, el mérito del beneficio. Recordad lo que dijo el Maestro Jesús: -“Que vuestra izquierda ignore lo que ha hecho la derecha”; con esto quería significar que es preciso no opacar un acto de bondad con el orgullo. Es necesario distinguir la limosna propiamente dicha de la beneficencia. No es siempre el más necesitado aquel que pide; el temor de un humillante rechazo retiene de hacerlo al que verdaderamente lo precisa, que, con frecuencia, sufre sin pronunciar queja alguna. Esta es la persona a quien el benefactor sabe ayudar sin ostentación. Amaos como hermanos; esta es toda la ley divina, con la cual Dios gobierna los mundos. El amor es la ley de atracción para los seres vivientes y organizados; la atracción es la ley de amor para la materia inorgánica. Recordad siempre que el Espíritu, sea cual fuere su grado de progreso y su condición de encarnado o libre de ligamen físico, se encuentra colocado, siempre, entre un superior que lo guía y perfecciona, y otro de menor rango, hacia quien tiene los mismos deberes que cumplir. Sed, por lo tanto, bondadosos, no solamente de aquellos actos benevolentes que os inducen a sustraer de vuestra boca el óbolo que dais fríamente a quien osa pedíroslo, sino, también, aquel que ahorra el enrojecimiento de la pobreza vergonzosa. Sed indulgentes con los defectos de vuestros semejantes; en vez de despreciar la ignorancia y el vicio, instruidles y moralizadlos. Demostrad afecto y benevolencia con todos, aún con los seres más sencillos de la creación, y habréis obedecido a la ley de Dios.
COMENTARIO EXEGÉTICO: La caridad es una evidencia de la injusticia existente en cualquier sociedad en que se practique la misma. La caridad es un disfraz que utilizan quienes mantienen el interés de que las cosas sigan como están, dejando de aplicar las transformaciones que se correspondan con la dignidad humana, en el estricto cumplimiento de la justicia, de la igualdad, del amor, del equilibrio y de un pacto social justo entre la humanidad y el Estado. Si existen personas que precisan este tipo de asistencia humanitaria, expresión del más puro amor y sentido de justicia, es porque existe un Estado y una sociedad, en los cuales los principios de la justicia y del amor, precisan ser cumplidos en su correcta dimensión equivalente a la dignidad humana. Decía José Ingenieros: -“Detrás de toda caridad existe una injusticia. La persona justa quiere que desaparezcan por innecesarios el favor y la caridad. No puede escuchar a los que predican la caridad para seguir aprovechando la injusticia. La solidaridad es armonía que emerge de la justicia. La solidaridad convertirá en derecho todo lo que la caridad otorga como favores, y mucho más que ella no puede otorgar. La perfectibilidad se traduce en aumento de la justicia en las relaciones entre los hombres”-.
33.         No existen seres humanos reducidos a la mendicidad por su propia culpa?
–“Sin duda, pero, si una buena educación moral le habría enseñado, a ellos, a practicar la ley de Dios no habrían caído en los excesos que le procuran ese estado. De esto, sobre todo, depende el mejoramiento de vuestro planeta”-. (Ver Nº 707).
AMOR MATERNO Y FILIAL
34.         El amor materno es una virtud, o un sentimiento instintivo común a los seres humanos y a los animales?
-“Es lo uno y lo otro, al mismo tiempo. La naturaleza ha dotado a la madre del amor por sus hijos por el interés de su conservación. En los animales se limita a las necesidades materiales, cesando en el momento en que los cuidos resultan innecesarios. En el ser humano, persiste durante toda la vida; comporta la virtud de la devoción y del sacrificio, sobrevive después de la desencarnación,  y sigue, al hijo, desde la dimensión espiritual. En el ser humano existe algo más trascendental que en el animal”-. (Ver Nº 205 y 385).
35.         Si el amor materno se encuentra en la naturaleza, por qué existen madres que odian a sus propios hijos, frecuentemente desde el mismo nacimiento?
-“Es, ésta, en ocasiones, una prueba elegida por el Espíritu que se encarna, o una expiación, si el mismo fue mal padre, madre o hijo, en otra existencia. (Ver Nº 392). En general, la mala madre no puede ser animada más que por un Espíritu malvado, el cual intenta oponerse al del hijo, para que sucumba en la prueba; pero una tal violación de las leyes de la naturaleza no queda impune, mientras el Espíritu del hijo será recompensado de los obstáculos que habrá sabido superar”-.
36.         Los progenitores, que tienen hijos, de quienes no obtienen más que motivos de amargura y dolores, no están disculpados si no le brindan a ellos el amor que le tendrían en el caso contrario?
-“No, ya que tiene, por lo mismo, la obligación de mejorarlos a fuerza de amor y de hacer todos los esfuerzos para reconducirlos al bien. (Ver Nº 582-583). Por otra parte, dichos pesares son, con frecuencia, la consecuencia de las malas tendencias que han dejado que tomen fuerza en sus hijos, por lo cual, recogen lo que han sembrado”-.




viernes, 8 de abril de 2011

LEY DEL PROGRESO


8. LEY DEL PROGRESO
DE: EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS
Una obra cumbre del pensamiento universal
Publicado el 18 de abril de 1857.
Autor: ALLAN KARDEC
Versión castellana: Giuseppe Isgró C.



ESTADO DE NATURALEZA

  1. El estado de naturaleza y la ley natural significan lo mismo?
-“No; el estado de naturaleza es el estado primitivo, con el cual es incompatible la civilización, mientras que la ley natural contribuye al progreso de la humanidad”-.
El estado de naturaleza constituye la infancia de la humanidad, el punto de partida de su desarrollo intelectual y moral. El ser humano, siendo perfectible y llevando en sí la semilla de su mejoramiento, no está destinado a vivir perpetuamente en el estado de naturaleza, es decir en una perenne infancia: el estado de naturaleza es transitorio, y el ser humano sale del mismo por medio del progreso y de la civilización. La ley natural, en cambio, rige a la humanidad entera, y el ser humano va mejorando en la medida en que comprende mejor estas leyes naturales y las practica con mayor eficacia.
  1. Dado que, en el estado de naturaleza, el ser humano experimenta menor cantidad, y no tiene todas las tribulaciones que se crea con el progreso, tendrían razón, por esto, quienes consideran a esta característica como la que aporta la más perfecta felicidad sobre la tierra?
-“Si se refieren a la felicidad del bruto, sí; muchos, todavía, precisan trascender este nivel evolutivo! También los niños son más felices que los adultos”-.
  1. El ser humano puede retroceder hasta el estado de naturaleza?
-“No, por cuanto debe progresar incesantemente. Si él, en contra de la voluntad de Dios, pudiese regresar al estado de infancia, sería destruida la ley del progreso”-.

CAMINO DEL PROGRESO

  1. El ser humano posee en sí la fuerza progresiva, o el progreso es el producto de una enseñanza?
-“El ser humano se desenvuelve, naturalmente, por sí mismo; pero no todos progresan en igual grado, en un determinado período de tiempo”-.
  1. El progreso moral sigue, siempre, al intelectual?
-“Constituye el resultado; pero no siempre resulta así en forma inmediata”-.
-Cómo puede el progreso intelectual conducir al progreso moral?
-“Haciendo comprender el bien y el mal: entonces, el ser humano puede elegir conscientemente. El desarrollo del libre albedrío sigue el de la inteligencia, e incrementa la responsabilidad de los propios actos”-. (Ver Nº 192 y 365).
-Cómo se entiende, entonces, que los pueblos más ilustrados son, frecuentemente, los más corruptos?
-“El progreso armónico es la meta; pero, los pueblos, al igual que los individuos, no lo alcanzan sino paso a paso: hasta que en ellos no se haya desarrollado en grado suficiente el sentido moral, podrían, también, valerse de su propia inteligencia para hacer el mal. La moral y la inteligencia son dos fuerzas que se equilibran sólo con el tiempo”-. (Ver Nº 375 y 751).
  1. Puede, el ser humano, detener su marcha en el camino del progreso?
-“No; pero, en algunas ocasiones la puede retardar”-.
-Qué se debe pensar de quienes intentan parar la marcha en el camino del progreso, y de hacer retroceder a la humanidad?
-“Son seres que precisan adquirir el buen sentido, a quienes Dios dará oportuna lección. Serán arrastrados por el torrente al cual desean poner una barrera”-.
Por cuanto el progreso es una condición de la naturaleza humana, nadie se le puede resistir. Es una fuerza viva que las leyes inadecuadas podrían retardar, y que, cuando éstas les son incompatibles, las supera, arrastrando con ellas a todos quienes buscan de mantenerlas. Y será así hasta tanto que el ser humano ponga sus leyes en armonía con la justicia divina, la cual busca el bien para todos, y no leyes promulgada por el que sustenta el poder en perjuicio del resto de la sociedad.
Comentario exegético de GIC: Aquí se denota la agudeza jurídico-pedagógica y la visión espiritual de Allan Kardec, tanto en las dos preguntas escalonadas, buscando las respuestas a una realidad histórica que él percibe en torno a la manipulación del progreso por los diversos grupos de poder que a lo largo de la historia han buscado de mantener a las respectivas sociedades de su tiempo en la ignorancia, manipulándolas por medio de legislaciones que han dejado de corresponder con la ley del progreso humano y el resto de los valores universales, que rigen la justicia divina.
La segunda pregunta es genial y allí reside la excelencia de EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS, por cuanto Allan Kardec, en su profunda visión de la vida, al anteponer cuestiones precisas, previamente meditadas, está orientando las respuestas adecuadas a un objetivo pedagógico ya previsto. Tanto mérito tienen las preguntas como las respuestas. Podría decirse que, al anteponer la pregunta, ya Allan Kardec intuye cual es la respuesta correcta, o ya la sabe, pero deja que sean los Espíritus interlocutores que la aporten. Esto se deduce, claramente, cuando observamos la lucidez con que Kardec comenta las diferentes respuestas, cuando su propia experiencia puede aportar una explicación adicional al caso que así lo amerite.
Es posible observar, también, como, por medio de estas preguntas, se refleja el nivel de la cultura universal de Allan Kardec, y el cultivo de su intelecto en todos los ámbitos del conocimiento humano.
La segunda respuesta, presenta una excelente comparación entre el progreso y el torrente; éste, contrariamente al río que mantiene su flujo constante, en alguna ocasiones la fuerza de su corriente, en las estaciones estivas, puede menguar, como consecuencia del ciclo de actividad-pasividad de la naturaleza. Durante el verano el flujo de la corriente del agua disminuye hasta quedar un pequeño riachuelo; pero, en el invierno, con las nuevas precipitaciones, la fuerza de las nuevas corrientes, limpiarán el camino de todo obstáculo que trate de frenar el flujo de las aguas. De análoga manera ocurre en el camino del progreso, en los avances cíclicos de la humanidad.
Los regidores de la vida, paralelamente que van emergiendo grupos de poder que intentan frenar el progreso humano, con antelación, y a tiempo, envían a los líderes adecuados, y a la gente que habrá de secundarle, para llevar a cabo las transformaciones sociales en armonía con el progreso y los demás valores universales, de acuerdo con los planes que rigen el desarrollo del planeta de turno. Forma parte de la ley de acción-reacción. Toda acción tiene en sí misma su propia reacción implícita, para mantener el equilibrio en la naturaleza y en la sociedad, respectivamente.
  1. No existen seres humanos que, de buena fe, obstaculizan el progreso creyendo de favorecerlo, debido a que lo ven a su manera, y con frecuencia donde, realmente, no se encuentra?
-“Son pequeñas piedras antepuestas debajo de las ruedas del vehículo del progreso que no le impiden, en absoluto, de avanzar”-.
  1. El perfeccionamiento de la humanidad se efectúa, siempre, en forma lenta y progresiva?
-“Sí, es el progreso regular que resulta de la fuerza de las cosas; pero cuando un determinado pueblo se retarda más de lo debido, Dios le inspira una fuerza física y moral, que lo transforma”-.
El ser humano no puede quedar siempre en la ignorancia, por cuanto debe alcanzar la meta que le asignó la Providencia. Él se instruye por la fuerza de las cosas. Las transformaciones morales como las sociales, se infiltran en las ideas, van abriendo camino por largos siglos, y luego, de repente, derrumban el obsoleto edificio del pasado que ha dejado de responder a las nuevas necesidades y aspiraciones.
El ser humano común, la mayoría de las veces solamente es capaz de ver, en estas transformaciones sociales, el momentáneo desorden, y la confusión inherente, que afectan sus intereses materiales; empero, quien eleve su pensamiento por encima de los intereses personales, admira los designios de la Providencia, que del mal hace salir el bien. Son la tempestad y el huracán que purifican la atmósfera después de haberla agitado.
  1. El ser humano precisa mejorar considerablemente, aún; desde el aspecto moral, no parece, más bien, que está retrocediendo en vez de progresar?
–“La verdad es diferente. Observad bien el conjunto y veréis que él progresa, porque comprende siempre mejor lo que requiere cambios hacia el bien, y cada día corrige algunos abusos. Se requiere el exceso del mal para hacer conocer la necesidad del bien y de las reformas”-.
  1. Cuál es el más grande obstáculo al progreso?
-“El orgullo y el egoísmo, si entendéis hablar del progreso moral, por cuanto el progreso intelectual camina paralelamente con el desenvolvimiento de esas dos cualidades. En primera instancia, parecería que les otorga un incremento considerable en su actividad, fomentando la ambición y el amor a las riquezas, que, a su vez, estimulan al ser humano a la búsqueda que le clarifica el Espíritu. De esta manera, todo desemboca tanto en el mundo moral como en el físico, y del mal mismo puede derivarse el bien. Empero, un tal estado de cosas precisa su tiempo, y cambiará en la medida en que el ser humano comprenda mejor que, por encima de las alegrías terrestres, hay una felicidad infinitamente superior y más perdurable”-. (Ver “Egoísmo”, Cap. 12).
Existen dos especies de progreso que se brindan apoyo recíproco, por lo cual no caminan afrontados: el intelectual y el moral. En los pueblos civilizados, el primero goza, en nuestros días, de todos los deseables estímulos, y, por lo tanto, ha alcanzado un gran desarrollo. Por el otro lado, el segundo se ha quedado rezagado; no obstante, si se comparan las costumbres sociales de la actualidad con las de hace pocos siglos atrás, se ve fácilmente el progreso. Por qué, por lo tanto, el camino progresivo que no se atrasa por el lado intelectual habría de hacerlo por el moral? Por qué, entre los siglos décimo noveno y el vigésimo cuarto no habría de haber tanta diferencia cuanta hubo entre los siglos décimo cuarto y el décimo noveno? Dudar de esto sería lo mismo que afirmar que la humanidad haya llegado al máximo de su perfección, lo que sería absurdo, o que ella no sea moralmente perfectible, lo que es desmentido por la experiencia.
COMENTARIO EXEGÉTICO GIG: En este análisis efectuado por el maestro Kardec, donde destaca el progreso efectuado entre los siglos XIV y el XIX, proyectando lo que habrá de ser alcanzado en igual período de tiempo, en el futuro, denota la profunda visión y la agudeza histórica que poseía, ya que, a partir del siglo XIV, emergerá en Florencia, Italia, el Humanismo, con Petrarca, Boccaccio y Dante, en el ámbito literario, filológico y filosófico-espiritual, y con Giotto y Cimabue, en el artístico, que va a desembocar, en segundas instancias, en el humanismo europeo. Este importante movimiento, permite, con el incremento del poder adquisitivo de los artesanos y con una mayor libertad de pensamiento, volver la mirada a la cultura clásica griega y latina, que se había olvidado durante la edad media, estudiando, nuevamente, a Homero, Pitágoras, Herodoto, Sócrates, Platón, Aristóteles, Teofrasto, Séneca, Cicerón, Plutarco, Plotino y unos pocos más. El humanismo, estimulará, paralelamente, el interés en otras áreas de estudios, en el ámbito científico e industrial, que desembocará, en los siglos XV y XVI en el Renacimiento italiano, en primeras instancias, y europeo, acto seguido. Estos dos movimientos, pese al recrudecer de la inquisición a partir de finales del siglo XV hasta mediados del XIX, continúo aportando importantes desarrollos en todos los ámbitos de la vida humana, alcanzando su máximo esplendor en el siglo XIX, con el movimiento del existencialismo, entre otros muy importantes, y por el movimiento Espirita, en mayor grado, aún, entre cuyos aportes por la constelación de grandes personajes de todos los ámbitos de la ciencia y bagaje intelectual, que en su mayor parte se involucran en la investigación Espirita, destaca la Codificación del maestro de Lyon, Allan Kardec, que retoma el hilo histórico de una inmensa cantidad de temas que yacían desde mucho tiempo olvidados en el mundo occidental, como la reencarnación, la interrelación entre la dimensión espiritual y la física, la extensa gama de facultades espirituales, el conocimiento de Dios libre del lastre que naciera en el primer concilio de Nicea, en el año 325 d.n.e., la justicia divina, vinculada con los valores universales, o axiología, y una perspectiva universal de la vida más realista que habrá de desembocar en el siglo XX con el inmenso progreso en todos los ámbitos de la ciencia, filosofía, artes, tecnología y otras áreas de la actividad humana.

PUEBLOS QUE PRECISAN REGENERARSE

  1. La historia nos muestra como muchos pueblos, después de las sacudidas que les han hecho decaer de su posición privilegiada, han vuelto a un estado de barbarie. Dónde reside el progreso, en estos casos?
-“Cuando vuestra casa amenaza con derrumbarse, vosotros la demoléis para reconstruirla más sólida y más cómoda; empero, mientras tanto no esté reconstruida, habitáis en un ambiente de transitorio estado. Pero, podría darse otro caso, el cual es este: Vosotros os encontrabais en una situación económica menos favorable que la de ahora, y habitabais en una vivienda de humilde aspecto; al enriqueceros, la dejáis para ir a habitar una acorde a vuestra nueva condición social. Entonces, otros, en condiciones aún inferiores a las que os encontrabais, van a ocupar vuestro lugar en aquella humilde vivienda, quienes se muestran muy contentos por esto, ya que antes no tenían techo. Nos hemos explicado? Por lo cual, los Espíritus encarnados en aquellos pueblos degenerados no son los mismos que lo componían al tiempo de su esplendor: éstos, que eran progresados, han pasados a lugares mejores, mientras que los demás, menos avanzados, han ocupado su lugar, que luego, a su vez, abandonarán de la misma manera.
COMENTARIO EXEGÉTICO GIC: Aquí reside uno de los grandes secretos para comprender el esplendor y las caídas de las grandes civilizaciones, como la sumeria, la egipcia, la mesopotámica, la griega, la latina, la árabe, entre otras. Con la decadencia de una civilización, por ejemplo, la griega, emergió, acto seguido, la latina, en Roma; con la decadencia de la árabe, emergió, seguidamente, el Renacimiento, y así ad infinitum. Esta realidad permite comprender los grandes enigmas de la historia. En este sentido, al igual que en todos los ámbitos de la realidad universal, EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS, para quien lo estudie detenidamente, aportará las claves esenciales para interpretar virtualmente todos los aspectos que precisan ser clarificados en el planeta tierra y en otras dimensiones universales. Esta es la razón por la que ratificamos que, en nuestra opinión, esta es una de las obras más importantes de todos los tiempos, a nivel mundial.
  1. No existen grupos étnicos que por su naturaleza sean rebeldes al progreso?
-“Sí, pero esos, a diario, salen de escena, desencarnando”-.
-Cuál será el destino de los Espíritus que, en la actualidad, animan este grupo étnico?
-“Alcanzaran, como todos, la perfección, pasando por otras existencias. Dios les ofrece la misma oportunidad a todos”-.
-Entonces, los seres humanos más civilizados pudieron haber sido, en algún momento, salvajes y antropófagos?
-“Vosotros mismos fuisteis tales, más de una vez, antes de ser lo que ahora sois”-.
  1. Los pueblos son seres colectivos, los cuales, al igual que los individuos, pasan por la infancia, la virilidad y la decadencia. Esta verdad demostrada por la historia, no hace suponer que los pueblos más florecientes de este siglo tendrán, también ellos, su propio período de decadencia y desaparecerán como los de la antigüedad?
-“Los pueblos que viven centrados, únicamente, en la vida del cuerpo, cuya grandeza no se funda más que en la fuerza y en la extensión del territorio que ocupan, nacen, crecen y desaparecen, por cuanto el vigor de un pueblo se consuma como el de un ser humano: de la misma manera desaparecen, también, aquellos cuyas leyes egoístas pugnan con el progreso de la luz y de la bondad, por cuanto la luz evacua la oscuridad, y la bondad sustituye el egoísmo. Pero, también, para los pueblos, al igual que para los individuos, existe la vida del Espíritu: aquellos cuyas leyes armonizan con las eternas del Creador, vivirán y serán el faro de los otros pueblos”-.
  1. El progreso reunirá, en algún momento, a todos los pueblos de la tierra en una sola nación?
-“No: en una sola nación es imposible, porque de la diversidad de los climas nacen costumbres y necesidades diferentes, que constituyen la nacionalidad, por lo cual, siempre será necesario que existan leyes apropiadas a las necesidades y costumbres. Pero la bondad no conoce latitudes, y no hace distinciones de colores: cuando la ley de Dios sea, en todas partes, la base de las leyes humanas, los pueblos practicarán, entre ellos, la bondad al igual que un ser humano hacia otro, y entonces podrán vivir felices y en paz, por cuanto nadie buscará de perjudicar a su vecino, ni de vivir a sus expensas”-.
La humanidad se desarrolla mediante el progreso de sus individuos, que poco a poco mejoran y se iluminan, hasta que llegan a prevalecer en número y alcanzan óptimos niveles humanos, sirviendo de guía a los demás. De tiempo en tiempo, surgen entre ellos seres de genio que dan el impulso a los demás que, por voluntad de Dios, llegan al poder, en cuyas funciones les hacen progresar, en poco tiempo, a pasos agigantados.
El progreso de los pueblos rinde más evidente, aún, la justicia de la reencarnación. Los seres humanos rectos hacen loables esfuerzos para impulsar hacia adelante, moral e intelectualmente, a una nación, la cual, transformada, será más feliz en esta dimensión como en la otra: ahora bien, mientras dura su lento camino a través de los siglos, miles de personas desencarnan todos los días. Entonces, cuál es la suerte de aquellos que sucumben en el trayecto? Su relativa inferioridad, en progreso, le priva, quizá, de la felicidad reservada a los seres humanos que alcanzan la meta? O, su felicidad es relativa? La justicia divina no podría consagrar tal iniquidad. Por medio de la pluralidad de existencias, todos tienen derecho a la felicidad, por cuanto el beneficio del progreso no le es negado a nadie: quienes vivieron en el tiempo de la barbarie pueden regresar en el de la civilización, en el mismo pueblo, o en otro, y de esta manera aprovechan todos del camino ascendente.
Pero, el sistema de una única existencia presenta otra particularidad. De acuerdo con ella, el Espíritu sería creado en el momento del nacimiento: por lo cual, un ser humano, en este caso, es más avanzado que otro porque Dios le creó un Espíritu más avanzado. Por qué este favor? Cuál mérito tiene él que no ha vivido más que el otro, y con frecuencia, aún menos, para ser dotado de un Espíritu superior? Pero, hay aún más. Una nación pasa en un milenio de la barbarie a la civilización, Si los seres humanos vivieron mil años, se comprendería que en aquel intervalo tuviesen el tiempo para progresar; pero, cada día desencarnan personas de todas las edades, y se renuevan sin tregua, de modo que cada día se ven a unos aparecer y otros desaparecer. Al término de los mil años Al término de los mil años no existen más trazos de los antiguos habitantes; pero, la nación, de bárbara pasó a civilizarse: ahora bien, quién ha progresado? Los bárbaros de una vez? No, porque, si sus Espíritus son creados en el momento del nacimiento, coexistían al tiempo de la barbarie. Entonces? Entonces habría que concluir que los esfuerzos por civilizar un pueblo tienen la potencia no, ya, de mejorar los Espíritus imperfectos, sino de obligar a Dios de crear Espíritus más perfectos!
Confrontemos ahora esta teoría del progreso con la que han dado los Espíritus. Los Espíritus encarnados al tiempo de la civilización tuvieron su infancia al igual que todos, pero han vivido ya y se encuentran avanzados por un progreso precedente: son atraídos por un ambiente que les es simpático y en armonía con su estado presente. De modo que los esfuerzos por civilizar un determinado pueblo no precisan que Dios cree Espíritus más perfectos, sino, más bien, atraen a los que ya han progresado, bien sea que ya hayan formado parte de aquel mismo pueblo al tiempo de su barbarie, o que hayan venido de otra parte. Aquí reside la clave del progreso de la entera humanidad. Cuando todos los pueblos se encuentren en el mismo grado en cuanto al sentimiento del bien, la tierra será habitada solamente por Espíritus buenos, que vivirán en una unión fraterna, y los inferiores, encontrándose rechazados y desplazados, irán a crear en los mundos más bajos el ambiente que le conviene a ellos, hasta que sean dignos de encarnarse en nuestro mundo transformado.
La teoría vulgar tiene, por otra parte, esta consecuencia: que las obras de mejoramiento social sirven, únicamente, a las generaciones presentes y a las futuras, mientras que son de ningún valor para las pasadas, que tuvieron la culpa de venir muy temprano, y quedaron, por necesidad de fuerza mayor, cargados de sus propios actos de barbarie. En cambio, según la Doctrina de los Espíritus, los progresos ulteriores sirven, igualmente, a quienes regresan para vivir en mejores condiciones, y pueden, de esta manera, perfeccionarse a la luz de la civilización. (Ver Nº 222).

CIVILIZACIÓN

  1. La civilización representa un progreso, o, como lo afirman algunos filósofos, una decadencia de la humanidad?
-“Progreso potencial: el ser humano no pasa, repentinamente, de la infancia a la virilidad”-.
-Es razonable condenar a la civilización?
-“Condenad a quien abusa, pero no la obra de Dios”-.
  1. -La civilización llegará, un día, a tal estado capaz de sanar los males que ha producido?
-“Sí, cuando la moral habrá alcanzado el mismo desarrollo de la inteligencia: el fruto no puede llegar antes que la flor”-.
  1. Por qué la civilización no realiza, enseguida, todo el bien que podría producir?
-“Porque los seres humanos precisan prepararse y estar dispuestos, antes, para obtenerlo”-.
-No sería, también, porque al emerger nuevas necesidades, se suscitan pasiones inherentes?
-“Sí, y también porque no todas las facultades del Espíritu progresan al mismo tiempo. Cada cosa, a su tiempo; no podéis esperar frutos perfectos de una civilización incompleta. (Ver Nº 751 y 780).
  1. Qué parámetro, en particular, permite reconocer una civilización perfecta?
-“El desarrollo del sentido moral. Vosotros os creéis muy adelantados, porque habéis efectuado grandes descubrimientos y maravillosas invenciones, poseéis mejores viviendas y vestidos que los salvajes. Empero, no tenéis derecho en consideraros realmente civilizados sino cuando hayáis extirpado de vuestra sociedad los vicios que la deshonran, y viváis entre vosotros como hermanos, practicando el bien: hasta ese momento sois, únicamente, pueblos ilustrados, que habéis recorrido, apenas, el primer estadio de la civilización”-.
La civilización tiene sus grados, como todas las cosas. Una civilización incompleta representa un estado de transición, que genera situaciones por corregir desconocidas en el estado primitivo; pero no obstante esto, es un progreso natural, necesario, que trae en sí el remedio a sus males. En la medida en que ella se perfecciona, hace cesar algunos de los males que ha engendrado, y que desaparecen del todo con el progreso moral.
De dos pueblos que hayan ascendido a la cima de la escala social, puede decirse civilizado, en el verdadero sentido de la palabra, aquel en el que exista menos egoísmo, codicia y orgullo; donde los hábitos son más intelectuales y morales que materiales; donde la inteligencia puede desenvolverse con mayor libertad; donde reine más la bondad, la buena fe, la benevolencia y la generosidad; donde se encuentren menos arraigados los prejuicios de casta y de nacimiento, que son incompatibles con el verdadero amor al prójimo; donde las leyes no consagran privilegio alguno, y son iguales para el último como para el primero de los ciudadanos: donde la justicia se ejercita sin parcialidad y el débil encuentra siempre apoyo en contra del fuerte; donde la vida, las creencias y las opiniones del ser humano son más respetadas; donde se encuentra mayor número de personas felices; y, finalmente, donde cada ser humano de buena voluntad tiene la certeza de que contará, siempre, con lo necesario.

PROGRESO DE LA LEGISLACIÓN HUMANA

  1. La sociedad podría regirse solamente con las leyes naturales, sin el auxilio de las leyes humanas?
-“Podría, si se les comprendiese bien y se quisiera cumplirlas, por cuanto bastarían. Por sus exigencias, aún les son necesarias leyes particulares”-.
  1. Cuál es la causa de la inestabilidad de las leyes humanas?
-“En los tiempos de barbarie fueron los más fuertes quienes hicieron las leyes, y fueron hechas a su favor. Por lo tanto, los seres humanos han debido modificarlas en la medida en que han ido comprendiendo mejor la justicia. Las leyes humanas son tanto más estables cuanto más se acerquen a la verdadera equidad y se identifiquen mejor con la ley natural”-.
La civilización ha creado para el ser humano nuevas necesidades acordes a su condición social. Él, por lo tanto, ha debido regular los derechos y los deberes de esta condición con las leyes humanas; pero, debajo del impulso de sus pasiones, ha creado, frecuentemente, determinados derechos y deberes imaginarios que la ley natural condena, y los pueblos derogan de los propios códigos en la medida en que progresan. La ley natural es inmutable e igual para todos; la humana, en cambio, es mutable y progresiva, tanto que en la infancia de la sociedad ha podido consagrar el derecho del más fuerte.
  1. La severidad de las leyes penales es, o no, necesaria en el estado actual de la sociedad?
-“Está claro que una sociedad depravada tiene necesidades de leyes severas; lamentablemente, éstas miran más a castigar el mal cuando ya ha sido hecho que a erradicar las causas que lo producen. Sólo la educación puede reformar a los seres humanos, de manera que no haya más necesidad de leyes rigurosas”-.
COMENTARIO EXEGÉTICO GIG: Esta pregunta denota la agudeza jurídica de Allan Kardec y su sensibilidad en torno a la severidad del Derecho Penal que existía en su época, sobre cuya humanización se une, siendo toda la codificación kardeciana un aporte a tal fin, como lo denotan EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS y la obra CIELO E INFIERNO, que reflejan un conocimiento profundo de los valores universales, soporte en el que se fundamenta el Derecho Natural y la Ley Cósmica. En tal sentido Kardec ha unido sus esfuerzos a los de Montesquieu, en el Espíritu de Las Leyes; a los de Cesare Beccaria, en su obra De los delitos y las penas; a los de Victor Hugo, con sus obras Los Miserables y La pena de desencarnación. En España, en el siglo XIX hubo dos grandes pioneras que se destacaron en la humanización del Derecho Penal: Concepción Arenal y Amalia Domingo Soler.
La respuesta que obtiene el maestro Kardec a su pregunta aporta la clave esencial: la educación del ser humano, de acuerdo con los valores universales y el Derecho Natural.
  1. Qué podrá inducir al ser humano a reformar sus leyes?
-“La fuerza natural de las cosas y la autoridad de los honestos que les guían en la vía del progreso. Muchas leyes han sido ya reformadas y otras más lo serán. Esperad!

EFICACIA DE LA DOCTRINA UNIVERSAL SOBRE EL PROGRESO

  1. El Espiritismo se convertirá en doctrina común, o quedará como patrimonio de pocos?
-“En doctrina común, señalando una nueva era en la historia de la humanidad, por cuanto, encontrándose en la naturaleza, ha llegado el tiempo de afianzarse en los conocimientos humanos. Será preciso, aún, realizar una ardua labor, más en contra de los intereses particulares que de la convicción; es necesario recordar que muchos de los adversarios de la luz temen, no sin razón, de ver comprometido el predominio que ejercen por sus intereses materiales. Pero los opositores de la luz se encontrarán cada día más aislados, y terminarán por pensar como todos los demás, so pena de quedar en ridículos”-.
Las ideas se transforman gradualmente, y no súbitamente: las inadecuadas, van desapareciendo conjuntamente con quienes las profesan, en cada generación y son sustituidas por otras imbuidas de nuevos principios, como ocurre con las ideas políticas. Observad el paganismo: hoy ya no se encuentra persona alguna que lo profese; aún muchos siglos después de comenzar nuestra era se encontraban huellas importantes, que, únicamente, la renovación de los grupos étnicos ha podido borrar. El Espiritismo hace muchos progresos y en tres o cuatro generaciones se habrá consolidado. Su camino resultará más rápido que el de las enseñanzas del maestro Jesús, sobre las cuales se apoya y éstas le abren el camino. Su misión es edificar.
  1. En qué manera el Espiritismo puede favorecer el progreso?
-“Superando el materialismo, plaga de la sociedad. La Doctrina permite comprender a los seres humanos donde se encuentra su verdadero interés, de modo que, no estando la vida futura velada por la duda, conocerán la manera de como asegurarse el porvenir mediante el presente. Ayudará a la emancipación de los prejuicios de grupos, castas y etnicidad, iluminando sobre las obligaciones recíprocas que deben unirles como hermanos.
  1. Podrá, el Espiritismo, superar la negligencia de los seres humanos y su apego a las cosas materiales?
-“Demostraría conocer muy poco quien pensase que una causa, sea cual fuere, pueda ser transformada por encanto. Las ideas se modifican poco a poco, y se necesitan algunas generaciones para sustituir los hábitos antiguos. Por lo tanto, la transformación se puede efectuar gradualmente, de padres a hijos. Cada nueva generación verá descorrer una parte del velo que esconde la verdad, hasta que la doctrina lo haya disipado del todo. Mientras tanto, aunque solamente se hubiese logrado corregir un solo defecto, en una persona, sería, siempre, un paso adelante que habría hecho, lo cual es un gran bien, por cuanto aquel primer paso le facilitará los siguientes”-.
  1. Por qué los Espíritus no han impartido siempre lo que enseñan hoy?
-“Enseñáis vosotros a los niños las mismas cosas que a los adultos? Y, le daríais a un neonato un alimento que no podría digerir? Cada cosa a su tiempo. Empero, han enseñado un gran número de cosas que los seres humanos han dejado de comprender, o han desnaturalizado, pero que ahora pueden entender. Con su enseñanza, aunque incompleta, ellos prepararon el terreno para recibir la semilla que ahora está por fructificar”-.
  1. Desde el momento en que el Espiritismo debe señalar un progreso en la humanidad, por qué los Espíritus no lo manifiestan con manifestaciones generales y potentes que convenzan aún a los más reacios?
-“Vosotros quisierais algunos prodigios. Acaso Dios no los esparce a manos llenas sobre vuestros pasos? Y, sin embargo, cuánto de vosotros no las renegáis! El mismo Jesús no convenció a sus contemporáneos. Y, no existen hoy, seres humanos que niegan los hechos más evidentes ocurridos debajo de su propia mirada. No los hay, acaso, que afirman que no los creerían aunque los viesen con sus propios ojos? No! Dios no quiere hacer ver a las personas mediante prodigios, y en su bondad les deja el mérito de convencerse por medio de la razón”-.


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